lunes, 10 de junio de 2013

CONTRIBUCIÓN AL FOLKLORE DE CARAHUE (CHILE) (1916)





Contribución al folklore de Carahue” por Ramón A. Laval, sociofundador de la Sociedad de Folclore Chileno. Libro impreso en Madrid, Librería General de Victorino Suárez, 1916. Sumario: Supersticiones y creencias populares.-- Medicina popular supersticiosa y secretos de naturaleza.-- Oraciones y conjuros.-- Poesía popular: nanas o coplas de cuna.-- Versos que dicen los niños.-- Inscripciones que los niños ponen en sus libros.-- Juegos infantiles.-- Adivinanzas.-- Coplas.-- Tonadas, canciones, parabienes, esquinazos.-- Cogollos.-- Zamacuecas.-- Pallas.-- Logas.-- Fraseología, dichos, refranes. En la parte referida a versos que escriben los niños, citaremos a continuación un texto conocido en muchos países latinoamericanos:
LOS DIEZ PERRITOS
Yo tenía diez perritos:
uno se murió en la nieve;
ya no quedan más que nueve.
De los nueve que quedaban,
uno se ahogó en el Mapocho (1);
ya no quedan más que ocho.
De los ocho que quedaban,
uno me lo mató un cuete (2);
ya no quedan más que siete.
De los siete que quedaban,
a uno me lo mató un buey;
ya no quedan más que seis.
De los seis que me quedaban,
uno se murió de un brinco;
ya no quedan más que cinco.
De los cinco que quedaban,
uno se arrancó p'al teatro;
ya no quedan más que cuatro.
De los cuatro que quedaban
uno le di a Juan Andrés;
ya no quedan más que tres.
De los tres que me quedaban,
uno se murió de tos;
ya no quedan más que dos.
De los dos que me quedaban
uno se murió de Tuno:
no me queda más que uno.
Y ese uno que quedaba
se me arrancó para el cerro;
me quedé sin ningún perro.
(1)- Mapocho: río sobre el cual está edificado Santiago.
(2)- Cuete: cohete.
Y en la parte de “Inscripciones que los niños ponen en los libros”, leemos:
1- N.N. Será mi dueño
hasta mi consumación,
pues él hasta hoy lo ha sido
sin ninguna intermisión.
2- Si este libro se perdiese,
como suele suceder,
suplico al que lo encontrase
que lo sepa devolver.
No es de conde,ni de duque,
ni tampoco de marqués,
sino de un pobre estudiante
que necesita aprender
y si no sabe mi nombre,
aquí lo voy a poner.
N. tengo por nombre
para a la Virgen servir,
N. por apellido
hasta por Cristo morir.
3- Hallador sabio y prudente,
cualquiera que tu serás
este libro entregarás
a su dueño prontamente;
mas si la codicia audaz
te mueve a mal pensamiento
recuerda aquel mandamiento
que dice “no hurtarás”
Si como me llamo
quisieras saber
mi nombre enseguida
lo voy a poner:
N. tengo por nombre
para a la Virgen servir,
y N. Por apellido
para con Cristo morir.
4- Antes que verte prestado
quisiera verte quemado.

(COTA: 18.787. Colección Pedro Manuel Arcaya)

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