viernes, 4 de mayo de 2012
REGLAMENTO DEL BANCO CARACAS (1838)
PRINCIPIOS PARA LA MATERIA MÉDICA DEL PAÍS (1869)
CENTENARIO DEL GENERAL JOSÉ GREGORIO MONAGAS (1895)
TRATAMIENTO DIETÉTICO Y MÉDICO DE LA CALCULOSIS VESICAL (1919)
EXPOSICIÓN DE ARTE Y MITOLOGÍA ABORIGENISTA DE GILBERTO ANTOLÍNEZ (“ZUHE”) (1937)
LOS DIRECTORES DEL BANCO NACIONAL AL PÚBLICO (1843)
BANCO NACIONAL DE VENEZUELA (1850)
NUEVO MÉTODO PARA APRENDER A ACOMPAÑAR EN EL PIANO (1888)
MEMORIA DEL HOSPITAL DE CHIQUINQUIRÁ (1887)
ESTATUTOS DEL BANCO DE VENEZUELA (1892)
LA GUERRA (CONSIDERACIONES Y DATOS) (1914)
martes, 10 de abril de 2012
LOS DOS DIAMANTES: ENSAYO DRAMÁTICO EN TRES ACTOS (1879)

“Los dos diamantes: ensayo dramático en tres actos”, por J.M. Manrique. Folleto impreso en la Imprenta de vapor de “La Opinión Nacional”. Plaza Bolívar, Caracas, 1879.
“Personajes: Don Carlos de la Torre; Julia su esposa; Consuelo, hija del primero (18 años); Don Conrado Robledo (joven); Don Rafael Montero, padrino de Don Carlos (anciano); Carlito, hijo de Julia y Carlos (niño de 4 a 5 años): no tiene nacionalidad: la escena pasa en la época actual, en un solo día y en una sociedad civilizada y culta.
Advertencia: Si la lectura de este ensayo, que no se ha puesto en escena, alcanza a evitar algún doloroso conflicto, o sirve de alivio a un solo infortunado, esa, la más alta gloria a que aspira el autor”.
(COTA: CAJ 2058. Folleto. Colección Libros Raros)
AL GOBIERNO NACIONAL Y A LOS PUEBLOS DEL TÁCHIRA (1872)

Los documentos que a continuación se insertan, sirven de antecedentes al suscrito en el propósito que lleva esta hoja”.
(COTA: CAJ 1866. Colección de Libros Raros)
UN POETA Y UN PANFLETISTA (1928)

(COTA: CAH3316, colección Libros Raros)
BOLÍVAR I WASHINGTON A LOS LIBRES DEL NUEVO MUNDO (1865)

(COTA: CAH2386. Colección de Libros Raros)
CONTESTACIÓN DEL GENERAL GRADUADO MANUEL MARÍA FRANCO AL GENERAL EFECTIVO JOAQUÍN POSADA (1843)
“Contestación del General Graduado Manuel María Franco al General Efectivo Joaquín Posada en la cual se encuentran paisajes dignos del referido General y propios para adornar su historia. También hay algo que les toca a muchas personas. Folleto impreso en Imp. De J. Cualla, Bogotá, 1843.
(COTA: CAH2051. Colección Libros Raros).
LOS VENEZOLANOS EN EL EXTERIOR (1903)

(COTA: CAG7540. Colección Libros Raros).
BREVE NOTICIA SOBRE LA INSTITUCIÓN DE LA SANTA CAPILLA (1893)
“Breve noticia sobre la Institución de la Santa Capilla y Decretos Episcopales que la Reglamentan”. Folleto impreso en tip. El Cojo – Este 4, N, 14. Caracas, 1893. Contenido: Breve noticia sobre la Institución de la Adoración Perpetua. -- Adoración nocturna. -- Decreto sobre la inscripción de los fundadores y bienhechores.-- Decreto reglamentando la exposición cotidiana. -- Decreto sobre la inauguración de la exposición cotidiana. --Fundación de la misa por fundadores y bienhechores.—
(COTA: CAG6804. Colección Libros Raros)
EL TERROR Y EL TRABAJO FORZADO EN VENEZUELA
“Se procede a amarrarlo por los dedos pulgares. La víctima se resiste y pide que le fusilen antes que imponerle alguna pena infamante. Ya sabe de que se trata – Lo siento, viejito, pero la orden está dada; eso te pasa para que no seas “pingo”. “Esta bien general cumpla su orden” . Le sientan en el piso y le atraviesan un máuser. Le acuestan de costado. (…) pincipia la música llamada “la garigari”, una diana que no sirve más que para amenizar actos de esta naturaleza, los latigazos caen cortando y salpicando sangre en todas las direcciones (…) despúes quedó inmóvil no se escucha más quejido”. Estas líneas con que iniciamos la siguiente columna corresponden al libro “El terror y el trabajo forzado en Venezuela” publicado en Bogotá en 1933 y escrito en forma de testimonio por Carlos M. Flórez; quien fue preso político durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, específicamente de 1929 hasta 1933, su principal crimen; haber participado en unos de los movimientos revolucionarios para derrocar el régimen. El autor de este libro, busca como objetivo primario mostrar algunos aspectos de la tiranía empleada durante la dictadura Gomecista, a través de su relato ofrece al público muy detalladamente sus impresiones acerca de los sucesos más sobresalientes durante el tiempo que estuvo en cautiverio, explica los métodos de represión aplicados en las cárceles, los cuales valen la pena mencionar por tener carácter de suplicio, El “LÁTIGO”, “El TORTOL”, “El CEPO”, “COLGAMIENTOS” la “CUERDA ANUDADA EN EL ESTOMÁGO”, “CASCO DE HIERRO” y “VIDRIO MOLIDO”, de la misma forma ejemplifica la situación vivida por los presos en la construcción de las carreteras, narra los trabajos forzados al cual estuvieron sometidos los reos en señal de castigo, tanto en la Cárcel de la Rotunda, como en el Castillo Libertador o en la Cárcel de las Tres Torres, también realiza una descripción detallada de la llamada por ellos “Ranchos” que no era más que la alimentación que se le daba a los reclusos, la mal llamada “alimentación” por parte del régimen, ya que el consumo de la misma en muchas ocasiones causó pérdidas irreparables. Al realizar la lectura de estas páginas nos damos cuenta como este período de la Historia de Venezuela quedó marcado por hazañas de terror y barbarie con un régimen que logró mantenerse en pie durante 27 años pese a las violaciones de los derechos humanos y el uso indebido y omnímodo del poder. Este libro puede ser consultado en la Colección de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.
THAYLIZ MENESES
Cota : 11. 223
Colección Pedro Manuel Arcaya
viernes, 2 de marzo de 2012
JOSÉ GUILLÉN: UN BIBLIOTECARIO EJEMPLAR
Los bibliotecarios desde la antigüedad han desempeñado una importante labor orientada a la conservación y divulgación de la memoria de la humanidad. Decimos esto porque ellos, los bibliotecarios, custodian la palabra escrita haciéndola viajar en el tiempo, desde las bibliotecas o casas de los libros. Sin embargo, hay bibliotecarios que van más allá de la realización de tareas rutinarias, para hacer de este digno oficio, una actividad sustancial y vital en sus vidas. Tal es el caso en Venezuela del bibliotecario José Guillén, quien lleva 35 años dedicado a custodiar y a caminar entre los anaqueles de la Colección Pedro Manuel Arcaya, anaqueles y estanterías que sostienen miles de palabras impresas en no menos de 173.000 volúmenes. Esta colección comenzó a gestarse en la ciudad de Coro, estado Falcón, luego fue trasladada a Caracas, donde abre sus puertas al público en la Urbanización El Paraíso. Y ahora forma parte de La Dirección de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Nacional dela República Bolivariana de Venezuela. José Guillén ingresa a la Biblioteca “Pedro Manuel Arcaya” a los 22 años de edad en calidad de obrero, para dedicarse a las actividades de limpieza. Pero, al entrar en contacto con esa gigantesca colección, se sintió atraído por el fascinante mundo de los libros, cosa que lo motiva a revisar el contenido de tantos volúmenes, revistas y periódicos antiguos, que forman parte de esta extraordinaria colección. Así, se convierte en bibliotecario integral que atiende a investigadores, profesores, estudiantes y usuarios en general, procedentes de diversas partes de Venezuela y de otros países. Bibliotecario entregado a sus actividades con mística, amor y disciplina, cualidades que hacen de este hombre amante de los libros: Un Bibliotecario Ejemplar. Ha recibido condecoraciones como Orden al Mérito de Trabajo en Primera y Segunda clase otorgadas por el Presidente de La República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frias. Asimismo, ha recibido también reconocimientos por parte de estudiosos e investigadores, que no olvidan colocar su nombre en sus libros ya editados, como señal de agradecimiento por el apoyo en sus investigaciones. Por otra parte, no debemos olvidar, que este bibliotecario no s
e conforma con facilitar documentación solicitada o requerida por los usuarios, sino que recomienda otras fuentes para ser consultadas. Entre tantos investigadores atendidos por José Guillén podríamos nombrar algunos como Vladimir Acosta, Blas Bruni Celli, Maritza Vannini, David Chacón, Virgilio Tosta, Rafael Fernández Herez, Rafael Pineda, Douglas Palma, Mirla Alcibiades, Naudy Suárez, Manuel Carrero, entre muchos otros. Asimismo, nos cuenta el mismo Guillén que su nombre ha aparecido en 40 títulos publicados en Venezuela, Colombia, Panamá y Estados Unidos, por su colaboración prestada en los procesos de escritura de los mismos. Hablar de este importante bibliotecario venezolano, por momentos nos recuerda a aquel personaje de la novela “Auto de Fe”de Elías Canetti, que vive entre las estanterías de libros y manuscritos, decodificando escrituras antiguas. Por otra parte, cómo olvidar a Calímaco de la Biblioteca de Alejandría, quien como bibliotecario hizo fundamentales aportes en cuanto a catalogación y organización de colecciones. Y así, pudiéramos citar a otros bibliotecarios entregados con corazón a este oficio que hace posible vencer la fugacidad del tiempo, al conservar la memoria escrita contenida en libros y documentos.














